Cada persona observa de un modo diferente la realidad y puede llegar a convertirse en mejor versión de sí misma.

¿TE ANIMAS A CAMBIAR EL MUNDO? TU MUNDO?

Si estás dispuesto, entonces hazlo y si tienes miedo, hazlo igual.

Te juro que se puede.

Que el miedo sólo sea un motor, jamás un stop.

Espero la vida nos encuentre disfrutando de nuestro mundo presente, que ya hemos cambiado.

Desde pequeña siempre soñaba con “Cambiar el mundo”, tal era así que a los 13 años fui presidente del centro de estudiantes de mi colegio para comenzar a ser activa en ese cambio que pretendía “ver”.

También comencé a participar en grupos solidarios activos, con mis amigos acompañábamos a los dializados en hospitales, y hasta iniciamos un comedor para niños.

Cuando tenía 18 años viajaba de misionera con un grupo de amigos al norte de Córdoba a - Pinchas y Chuquis - para acompañar a sus habitantes en todo lo que fuera posible...

Con el tiempo me di cuenta que todo lo que me movía era mi deseo de que nadie viviera alguna de las situaciones que yo había vivido “el dolor de la soledad, necesidades, tristeza, impotencia y no comprender lo que sucedía”; a veces veía tan lejos la posibilidad de la felicidad y era muy pequeña”. No fue fácil mi infancia porque mi papá no pudo hacerse cargo de mí y mis hermanos. Mi mamá, una leona que Dios nos dio,  se quedó sola con 4 hijos, trabajaba mientras a nosotros nos cuidaba mi abuela, quien nos mandaba al colegio y nos acompañaba en lo necesario para llevar adelante la vida. Transitamos varias carencias, tanto económicas como emocionales, y así yo decía a mis 9 años: “Si cambio el mundo, logro que todos los papás y mamás sean felices y están en paz con ellos mismos, los niños podrían no ser abandonados, y quizá si todos los padres tuvieran un trabajo podrían criar ellos mismos a sus hijos y estar todos juntos, así ningún otro niño pasará mis carencias” ... CUANTA INOCENCIA...y así dije “Seré abogada, así puedo acompañar a cambiar las leyes para que todo sea más justo... no soportaba las diferencias sociales”.

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A los 18 años comencé a trabajar en una empresa que me formó y me enseñó mucho de la vida empresarial y de la vida en general; al mismo tiempo comencé a estudiar Abogacía, y en mis tiempos libres seguía estudiando otras temáticas extra universitarias. Durante esos años yo me definía, y muchos me definían como “LA BUSCADORA”; pero ¿Qué buscaba?... seguía buscando la manera de cambiar el mundo, que reiterativo lo mio. ja! perseverante seguro.

Experimenté muchas terapias (la Gestal, la Transpersonal, Lacaniana, Logoterapia, Constelaciones, etc), realmente la psicología es maravillosa y me aportó importantes transformaciones. ¡Cuánta sabiduría en la creación de cada explorador de estas terapias!...

Ese camino de búsqueda me llevó hacia el Eneagrama, que fue un primer paso para el autoconomiento.

De allí seguí con los Jesuitas y comencé a hacer Ejercicios Espirituales, me retiraba largo tiempo en silencio para escuchar mi interior y para escuchar a Dios. Ese hermoso camino  me llevó a mirar para adentro y no para afuera, y pude experimentar que no estamos solos, sino que siempre está esa energía universal, a la que yo llamo Dios, guiándonos para que cada ser humano haga su camino.

Seguí con la PNL, meditación, Taichi, Un Curso de Milagros, Biodescodificación, tuve grandes maestros que me guiaban con libros y videos: “Louise Hay, Camilo Cruz, Alex Day, Roberto Perez,  Deepak Chopra, Carl Jung, Wayne Dyer... entre otros tantos. “GUAUUU, TODO QUERÍA CONOCER ”, hoy puedo comprender mejor la frase de Jung que dice “Lo que aceptas te libera lo que niegas te somete” y este conocimiento me llevó a conocer y aceptar mucho de mí y de los otros, incluso a aceptar el mundo como es, para comenzar a cambiar.

A los 24 años me recibí de Abogada en la Universidad Nacional de Córdoba.

...Luego de todo esto, comencé a DARME CUENTA que en realidad, había planteado mal mi objetivo, tenía un error gramatical: “NO TENÍA QUE CAMBIAR “EL” MUNDO”, TENÍA QUE CAMBIAR “MÍ” MUNDO, TENÍA QUE CAMBIAR YO PARA QUE MI MUNDO CAMBIARA Y ASÍ COMENZÓ MI GRAN CAMINO DE CAMBIO Y TRANSFORMACIÓN”...

Me formé en Psych-k y me di cuenta que lo más importante era la coherencia Consciente y Subconsciente, y que para ello debía seguir conociéndome a mí misma y enfrentar un mundo desconocido “ mi subconsciente”.

Este nuevo mundo que aparecía en mi vida de acuerdo a la neurociencia cognitiva, manejaba el 95% de mi realidad, esta información era muy fuerte, pero hacia allá fuí.

Aquí comenzaba un camino que me invitaba a conocer hasta lo más profundo de mi ser.

Comencé a estudiar Coaching, primero con PNL y después Coaching Ontológico, lo cual me dió herramientas prácticas para que todo lo aprendido empiece a decantar de forma más efectiva.

Transformé mi observador y me di cuenta que esta frase tan trillada “NO VEMOS EL MUNDO COMO ES, LO VEMOS COMO SOMOS” tenía más sabiduría de la que yo había podido procesar años atrás, el mundo ahora dependía de mi PERCEPCIÓN, de mi OBSERVADOR.

Ahí reafirmé que podía cambiar mí mundo y por fin LO CAMBIÉ...

CADA VEZ ME SENTÍA MAS FELIZ Y TODO MI ENTORNO ESTABA SIENDO CONTAGIADO, EN REALIDAD MI SISTEMA CAMBIÓ PORQUE YO HABÍA CAMBIADO... POR FIN EL MUNDO ESTABA CAMBIANDO.

Hoy RÍO A CARCAJADAS de todo lo que tuve que vivir para por fin cumplir este sueño de CAMBIAR EL MUNDO... Porque cada día decido cómo cambiarlo para mí, y acompaño a personas y empresas a que cambien el suyo.

Lo hago PORQUE ESTOY CONVENCIDA QUE SE PUEDE, Y REALMENTE LO HE VIVIDO, LO HE EXPERIMENTADO, CADA CAMBIO, CADA NUEVO RESULTADO CORRIÓ POR MIS VENAS Y POR TODAS MIS CÉLULAS.

TODOS LOS DÍAS LO VEO EN LOS OJOS DE CADA PERSONA U ORGANIZACIÓN CON LA QUE HACEMOS UN PROCESO.

Que hermoso hoy darme cuenta que esa inocencia de niña me estaba guiando para cumplir con mi sueño y que sí era posible...

¿TE ANIMAS A CAMBIAR EL MUNDO? TU MUNDO.

Si estás dispuesto, entonces hazlo y si tienes miedo, hazlo igual.

Te juro que se puede.

Que el miedo sólo sea un motor, jamas un stop.

ESPERO QUE LA VIDA NOS ENCUENTRE DISFRUTANDO DE NUESTRO MUNDO PRESENTE, QUE YA HEMOS CAMBIADO.

Te espero

Sol Millán.